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«PRISMARAMA» o cómo Leon Larregui me adentró en un mundo de fantasía

por Daniela Jelambi

El 11 de mayo de 2023, León Larregui estrenó su tercer álbum de estudio llamado «PRISMARAMA», su pieza más diversa e íntima hasta la fecha

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Foto: Diego Vargas

Comencé realmente a interesarme e indagar en el mundo de la música hace poco tiempo. Cinco años atrás, solo escuchaba la música popular del momento, o los artistas viejos que ponían mis papás en el carro cuando íbamos de roadtrip, you know, Ricky Martin, Juan Luis Guerra, Hombres G, Queen, y hasta Bee Gees... Gracias a la obsesión de mi mamá por comprar CDs en Recordland, podría decirse que conocía bastantes artistas - los clásicos y grandes del pop - pero no tenía el interés de buscar sonidos diferentes a los que estaba acostumbrada a escuchar.

 

Eso cambió cuando empecé a estudiar arquitectura (aka: dejar de tener vida social), y las incontables horas de desvelo, dibujando y haciendo maquetas, hicieron que me fastidiara de escuchar una y otra vez los mismos estilos. Fue ahí cuando, poco a poco, mi curiosidad por descubrir artistas diferentes fue creciendo, comencé a indagar y a buscar sonidos distintos, y Spotify se convirtió en mi mejor amigo.

Uno de los artistas que conocí en los inicios de mi búsqueda en el año 2019 fue León Larregui, que sé que para algunos llegué tarde porque es el vocalista de la banda mexicana Zoé, pero bueno, cada quien a su tiempo. Para ese entonces, ya me estaba empezando a gustar la música alternativa que en un principio veía como rara. Llegué a él por una especie de rabbit hole musical; un día escuchaba el grupo Americania, que debo decir que también lo había descubierto hace no mucho, de ahí pasé al cantante Siddhartha y luego de un rato me topé con la canción «Rue Vieille Du Temple» de Larregui por azar. Llamó mi atención de inmediato por la serenidad y emotividad que transmitía la voz del artista.

“Peleando con demonios otra vez,

Siempre me atacan cuando

más cansado estoy

Y es cuando tú me miras

desde allá

Y sonriéndome me regresas

hasta ti”

El foco en esta canción está en la letra poética y sincera que habla sobre esas personas que son un rayo de luz en nuestras vidas, y que nos ayudan a salirnos de nuestros huecos y llevarnos a la realidad, mientras que la música la acompaña para generar esas emociones de melancolía, tranquilidad y esperanza a la vez. A mí, me hace sentir que todo estará bien. La manera en la que transmite tanto con tan poco fue lo que me fascinó. Simple y delicada, esa fue mi primera percepción de la música de León Larregui.

Luego, creció en mí el interés por este artista y comencé a escuchar sus álbumes anteriores, «Solstis» y «Voluma», al igual que los de su grupo Zoé, y me di cuenta que su música era mucho más que simple y delicada. A Larregui le encanta experimentar con mezclas de estilos y sonidos, y en sus álbumes podemos encontrar de todo. En su proyecto como solista, se permite explorar aún más, sacándose así esa espina de curiosidad artística y musical y encontrando un sonido bastante peculiar que te transporta a distintos ambientes.

El 11 de mayo de 2023 salió su tercer álbum de estudio «PRISMARAMA», y yo, como era de esperarse, salí corriendo a escucharlo. Como con sus álbumes anteriores, el nombre encuentra sus orígenes en la deformación de palabras con sentidos poéticos. «Solstis» referencia al solsticio del 2012, y en este caso «PRISMARAMA» viene de una visión más profunda de cómo el artista se ve a sí mismo como un prisma del que salen una variedad de colores que representan sus emociones, exploraciones e influencias, todas plasmadas en un solo lugar: el álbum.

En él explota al máximo su potencial artístico. Cada detalle es sacado de su mente; desde el nombre compuesto, la composición, los arreglos y la producción de las canciones hasta la dirección de los videos. Es su creación más personal, pues el resultado es exactamente lo que quería que fuera, su sonido.

Muchos podrían decir que no hay cohesión en el álbum o que no tiene un concepto, pero es que precisamente esa es la idea. Es el álbum más diverso del artista a propósito; no buscaba más que su libertad creativa absoluta. Combina varios idiomas y elementos de distintos géneros en una misma canción; podemos encontrar influencias de la música indie, folk, pop, rock alternativo, electrónica, psicodélica, funk, slow-cumbia, bossa nova y podría seguir nombrando más pero ya ustedes entendieron.

 

A lo largo del álbum escuchamos mucho spanglish, pero en unas se agrega hasta un tercer idioma, como en «Quetzal», en donde encontramos la lengua indígena náhuatl, o en «Chromocosmic Avenue», el italiano. En «Su majestad la eternidad» tenemos una mezcla de rock y tecno, mientras que «Incendio de Amor/Carmelita» viene cargado de influencias del indie, rock alternativo y slow-cumbia. «Oh Sunny Days» se orienta más hacia un synth-pop e indie y en «Holidays» se introduce además el folk.

 

Nos topamos también a mitad del disco con «PRISMARAMA», una canción instrumental que tiene una infinidad de influencias e instrumentos que generan unos sonidos que te hacen sentir en un mundo de fantasía con lo atmosférica que es. Una sensación parecida sucede con «Chromocosmic Avenue», en la que, con su música electro pop con toques de funk y bossa nova, se crea un sonido ambiental que por alguna razón me trasladó a una selva. Eran las 2 de la mañana y yo estaba trabajando en mi mini estudio y, por un momento, me sentí como si estuviera en plena naturaleza corriendo descalza y no haciendo planos en AutoCad. En mi mente, escuchar estas canciones fue un break.

Se trata de un viaje sonoro en el que cada canción es distinta, creando una bomba de fusiones de géneros, ritmos, melodías, sonidos electrónicos, instrumentos y hasta culturas que al final tienen sentido juntas. Soy una persona más de sonidos que de letras y esta mezcla loca de tantos elementos fue lo que me encantó y me dejó boquiabierta la primera vez que lo escuché, casi sin prestarle atención a las letras.

Luego, al escucharlo de nuevo, esta vez sin trabajo por delante y pudiendo prestarle más atención a las letras, me sorprendió lo profundas y poéticas que eran y cómo te llevan a reflexionar y replantearte tu vida, mentira, tampoco así; no se asusten. Lo que sí es cierto es que cada una de ellas habla de vivencias y temas con las que nos podemos sentir identificados, y lo hace de una manera visual y gráfica que lleva al oyente a imaginar las escenas y hasta a ver las emociones en forma de colores como se refiere Larregui.

 

«Amantes», «El Camino» e «Incendio de Amor/Carmelita» hablan del amor. La primera es una oda a esa persona especial y hace referencia a la complicidad al igual que la segunda, y la tercera habla de cuando tienes un flechazo, quieres aprovechar el momento y no quieres que se acabe nunca ese sentimiento. Al contrario, «Oh Sunny Days», «Fake News», «Tripulantes», «Tarot Polaroid» y «Triste» hablan del desamor; de los problemas de una relación y lo que se ha perdido, de lo difícil de soltar, la añoranza y la nostalgia. Por otro lado, el artista toca también en las canciones «Su majestad y la eternidad», «Llagrimes» y «Holidays» temas sobre la actualidad.

“Reuniones telemáticas

Ya no hay niños en los parques

Ya nada nunca será igual

Hay venados en la gran

ciudad

Happy days

Are over

Holidays are always”

En «Holidays», primero nos recuerda cómo todos vivimos la pandemia de manera diferente y lo mucho que cambiaron nuestras vidas, para luego pasar a:

“Holidays

Are Over

Happy days are always”

La pandemia termina, ¿ahora cómo volvemos a nuestras vidas? Mi pensamiento fue el mismo que el de Larregui; lo que toca es disfrutar y vivir el presente porque el mundo es cambiante y no hay tiempo que perder. El artista muestra su vulnerabilidad y nos permite entrar en sus inquietudes y emociones, que al final, todos compartimos.

Hoy, cinco años más tarde desde que empezó mi amor por la música, me doy cuenta de lo mucho que me ha cambiado y de cómo me ha vuelto una persona mucho más sensible, curiosa y apasionada por la vida. Y siento que es justamente eso lo que me llama la atención de «PRISMARAMA» de León Larregui, que es un álbum que evoca sentimientos y crea una sensación atmosférica y ambiental que, por alguna razón, me hace apreciar y conectar con lo que me rodea, y que es precisamente eso lo que quería transmitir el artista, una conexión espiritual con nosotros mismos y con nuestro entorno. Por eso conecto con el artista, pues expresa exactamente lo que siente sin temor a ser descubierto y a evocar sus verdades. Además, me he vuelto una apasionada de las fusiones, de lo inesperado, sorprendente e impredecible, y este álbum está repleto de esto.

León Larregui es un artista interesante y atrevido al que no le da miedo reinventarse y experimentar. Su proyecto como solista es para él, le importa poco el qué dirán y solo busca explorar. Creo que esto es algo que podemos aprender de él; a hacer las cosas por uno mismo, no temer a jugar, salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos.

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